viernes, 24 de julio de 2026

Abrazar y soltar

Fue a primeros de junio que estuve en Disneyland Paris descubriendo la magia que envuelve ese parque de fantasía, sin embargo, hace tan solo unos días en que me he enterado que hay una regla no escrita de los parques Disney: cuando alguien abraza a un personaje, este espera a que la otra persona sea quien termine el abrazo.

A veces, un abrazo dura apenas unos segundos; otras veces, contiene todas las palabras que alguien no ha sabido pronunciar. Por eso es tan hermosa esa pequeña regla: no apartarse primero, no decidir por el otro cuándo ha recibido suficiente cariño.

Quizá quien abraza no busca solamente a un personaje de fantasía. Tal vez busca refugio, consuelo o la posibilidad de volver a sentirse niño por un instante. Y quien permanece allí, sin prisa, le está diciendo en silencio: «Puedes quedarte un poco más; aquí no tienes que fingir que estás bien».

La vida sería más amable si aprendiéramos a hacer lo mismo: respetar el tiempo de las emociones ajenas, acompañar sin apresurar y comprender que, en ocasiones, el mejor regalo no es una respuesta, sino una presencia que no se marcha antes de tiempo.


Marbella, 24 de julio de 2026. Cata y Mikey. Fotografía de Jesús Apa.



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