viernes, 5 de junio de 2015

Muy pronto

Muy pronto, hermano, cuando pisemos tierra firme, todo dejará de ser un sueño para convertirse en realidad. Diré a padre, que el sudor de su frente ya no quedará en vano. Sus manos agrietadas y castigadas por el duro trabajo, serán curadas gracias a la medicina que le proporcionará el saber, que por fin somos libres y felices. Le diré, que es verdad cuando nos decían, que aquí no existen las desigualdades ni los hacinamientos. Que el trabajo no es obligación ni necesidad, sino que forma parte de la vida normal del ciudadano, y que es gratificado y pagado como merece. 

Cuando sepa que vivimos felices, olvidará sus miedos y angustias por tener que alimentarnos  y proteger de nosotros diariamente. Vivirá con la certeza, que su lucha por cuidarnos tuvo su recompensa con nuestra dicha. Porque le diré, que cuando lleguemos a esa tierra de la que todos hablan, todo era como nos contaban. Le diré, que es cierto que comer diariamente y dormir bajo techo, es un derecho, y no un capricho de nadie ni privilegio de algunos. Podré decirle, que sus dos hijos crecen con un porvenir, y no carecen de futuro. Porque vivir sin futuro, no debería ocurrirle a nadie. Padre será feliz cuando escuche todo eso que le cuente.

Y muy pronto, hermano, cuando pisemos tierra, tocaremos nuestros sueños con las manos y pisaremos nuestro destino con los pies. Diré a madre, que sus lágrimas ya no saldrán de sus ojos, ni tan siquiera a escondidas. Que sus noches serán apacibles y aletargadas, no tendrá más preocupaciones por nosotros, que les quiten el sueño. Y le diré, que es verdad cuando decían, que aquí el amor y la paz inundan las vidas de las personas. Que los odios no existen, y que tenemos el respeto que siempre merecimos.

Cuando madre sepa todo esto, volverá la sonrisa a su cara. El color de sus ojos aparecerá de nuevo, y ni tú ni yo, querido hermano, padeceremos más por vivir con esta pena cada día por ver a madre así. Porque le diré, que su sufrimiento acabó, su hora de ser feliz ha llegado, y todas las noticias que le mande, serán escritas con letras del color de la felicidad. Solo por el hecho de saber que estará feliz con nuestra fortuna, merecerá la pena cuanto estamos padeciendo para conseguir nuestros sueños.

Y muy pronto, allá donde estemos, les diré que ya no encontraremos más regímenes políticos corruptos que condicionen nuestra forma de vivir. Ya no seremos explotados ni humillados por nadie. No seremos desgraciados por haber nacido en algún país de África, ni por tener un color de piel que nos señale y discrimine. Porque si nadie lucha por nosotros, será porque aquí nuestra vida vale poco, e iremos allá donde tenga el valor que merece, que aunque no sé cual es, si sé que no es la que tenemos. Y a buen seguro que nuestra vida nunca más quedará en el olvido.

Quizás tenga que decirle, que aunque el mar es más largo y peligroso de lo que pensamos, es cierto cuando nos contaban, que aquí cabemos todos. Que aunque todos los que aquí estamos perseguimos lo mismo, seguro que en esa tierra de la que tanto nos hablan, todos podremos cumplir nuestros sueños. Y que aunque estamos pasando mucho miedo, nuestro valor es suficiente para aferrarnos a la vida. 

Porque pronto, muy pronto, cuando les cuente todo eso, podrán perdonarnos por marcharnos sin despedirnos. Porque seguro que entienden, que a pesar que nos advertían que nunca intentáramos cruzar el estrecho, el riesgo merecerá la pena. Y espero que puedan perdonarnos, por haberles cogido prestado el poco dinero que tenían ahorrado, para pagar al patrón que nos trae hasta aquí. Sobre todo lo entenderán, cuando sepan que podremos recompensarles con mucho más de lo que les hemos quitado. Y aunque ahora tengo mucho miedo, estoy seguro que podré cuidar de ti, como ellos lo han hecho.

Y ya verás, como muy pronto, les diré que llegamos a tierra y vivimos para contarlo. Aunque, si no fuera pronto, y si yo no pudiera contárselo, ¿podrías tú decírselo, hermano?......







Fotografías de Acnur. Agencia de la ONU para refugiados.


viernes, 29 de mayo de 2015

El jardín de las delicias

La lluvia era imprevisible, pero aún así, Annie, Mercé, Joan y yo, decidimos salir de Esch, un pequeño pueblo al sur de Holanda, donde estábamos de paso, para dirigirnos al municipio vecino de s´Hertogenbosch. La mañana templada invitaba al paseo en bicicleta. Apenas unos 18 kilómetros de ida, por unas pistas perfectamente acondicionadas para ello, en un paseo tranquilo, de charla y enseñanzas. Una vez en esa ciudad, aparcamos las bicicletas atadas con sus candados. Nos acercamos a una cafetería para tomar un café,  y acto seguido hacer un recorrido a pie por la ciudad, visitar la catedral, dirigirnos hacia un enorme mercado que ocupaba toda la plaza principal, y andar de nuevo hacia las bicicletas, para dirigir nuestra vuelta hacia Esch. Montamos cada cual en nuestra bici, y nada más iniciar el camino, la lluvia quiso que retrocediéramos. Como plan alternativo, ir a visitar el museo de Jheronimus Bosch Art Center, más conocido como el Museo de El Bosco. Y realmente quedé fascinado con todo lo que allí descubrí de este autor.

El Bosco, según nos indicaron nada más entrar al museo, destacaba por ser un artista adelantado a su tiempo. En muchas ocasiones hemos escuchado este apelativo sobre cualquier personaje o artista famoso, y yo quise averiguar porqué El Bosco lo era. Y no solamente saqué mis propias conclusiones, sino que vi claramente, como grandes artistas a los que admiro, como Dalí, ya se fijaron en la manera que El Bosco tenía de interpretar la vida. O mejor dicho, la manera que tenía de dar pie a cualquier interpretación que se prestase de la vida misma, pues si por algo destacaba, es por lo abstracto de sus obras, y por la dificultad de encontrar sentido a parte de sus contenidos. Y qué mejor manera ésta, de dar pie a tu imaginación para entender el arte. Y sobre todo, su obra maestra; "El jardín de las delicias", o también conocido, como "El jardín del Edén". 

Quise saber, si realmente con 500 años de diferencia, había algo en esa pintura que pudiera comparar con la época actual, y pude comprobar que prácticamente en su totalidad. Aunque, como casi todo en la vida, es con los detalles con los que se conquista aquello donde no se puede llegar con lo  mundano. Y yo lo que en ese cuadro veía, era una declaración de intenciones, sobre en como debemos de cuidarnos de lo profano, lo frívolo y todo aquello que hace daño o castiga a la verdadera esencia del amor; la fidelidad.



En el tríptico cerrado, podemos ver que Dios creó el mundo en el tercer día. Ya pintaba la tierra redonda y plana, sin luz ni color, y aún con la ausencia de animales y seres humanos, y rodeada por agua. Un mundo gris.


En el tríptico abierto, en su parte izquierda, aparece como Dios le presenta Eva a Adán, y donde vivirán en el paraíso terrenal, con el árbol de la vida, del bien y del mal; El Edén. Y es que en cierto modo, ya vivían con avisos de pecado por todos lados, hasta que Eva, sucumbió a la tentación de la fruta prohibida que pagaría toda la humanidad. 


En la parte central del tríptico, la humanidad ha sucumbido al pecado y la lujuria. El paraiso se llena de todo tipo de relaciones eróticas, incluso entre animales. Los frutos son clara alusión a los placeres sexuales, y coger y comer de la fruta, era significado de pecar. Aquí pude contemplar como, en el momento en que se está pecando, como es en la imagen, no se aprecia dolor, ni aparentemente infelicidad, incluso, está exento de personas ancianas. Todo es casi idílico, o mejor dicho, no apreciamos ningún tipo de peligro.


Y en la parte de la derecha del tríptico, nos muestra el infierno, tras los pecados cometidos por la humanidad. Las consecuencias de la corrosión de las relaciones entre los seres humanos.


Pero a mí lo que más me llamó la atención, fue esta figura que se encuentra en la parte central del tríptico. Una pareja, que convive en una burbuja, y donde él, con su mano derecha, toca el vientre de la mujer, en el cual parece que está engendrando un bebé. Y veo que, a pesar de vivir en esa burbuja, donde entiendo que solo existe la felicidad, conviven sin saberlo, con el peligro de terceras personas, como puede verse bajo ellos. Incluso se aprecia como comienza a entrar a través de un tubo transparente, como al interior de sus vidas, una rata negra. Y cada cual puede sacar aquí conclusiones de lo más dispares. Al igual que yo saco las mías propias. 

Y es que a mí me llamó mucho la atención esta imagen. Tanto, que una vez que salimos del museo, y en el camino de vuelta en bicicleta, bajo un sol agradecido, no dejé de pensar en ello. Y es que, vivimos en una sociedad, donde el pecado pasea frente a nosotros a sus anchas. Las parejas están amenazadas continuamente por "ratas negras" o terceras personas, y donde sobrevivir a ellos, es todo un paradigma. Llegará un momento en la vida,  si no ha llegado ya, sobre todo en las relaciones, en que los valores más preciados de un hombre hacia una mujer, y viceversa, sea la fidelidad y el respeto mutuo.

Porque digo yo, que en qué estaba pensando Eva, cuando lo tenía todo para ser feliz, viviendo en un paraíso, para comer la dichosa manzana. Avisada estaba, y por un simple bocado, mandó todo al infierno, valga aquí la redundancia. Seguramente, de volver a elegir, Adán no la hubiera solicitado a Dios como una mujer alta o baja, gruesa o delgada, ni rubia ni morena. Visto lo acontecido, que hubiera sido fiel, leal y respetuosa con el amor. Y es que ciertamente, las parejas sólidas, son las basadas en esos sentimientos o valores.

Y afortunadamente, el mantener estos valores depende de nosotros mismos. Cuidar, respetar y valorar lo que tienes o tendrás, pudieran ser las acciones más inteligentes que se puedan plantear en cualquier relación de pareja. Sin miedos a vivir en ninguna burbuja, a la vista de todos, pero con la autoprotección de saber eliminar y alejar los pecados de la vida de la pareja.

Aunque, llegando a nuestro destino, en ese maravilloso paseo en bicicleta, se me volvió a venir a la cabeza todo lo que había escuchado y leído del Bosco en esas dos horas que pasé en el museo. Un artista impresionante. 

Y tal vez este autor, de haber conocido nuestro mundo actual, esta sociedad en la que vivimos hoy en día, totalmente expuesta a los pecados, hubiera dicho que, la Fidelidad ya no se encuentra ni en los equipos de música...


Museo de Jheronimus Bosch Art Center, s´Hertogenbosch, Holanda. Mayo de 2015. Fotografías de Jesús Apa.










viernes, 22 de mayo de 2015

Podrán llamarme loco...

Podrán llamarme loco, pero pienso que, o te comes la vida, o esta te devorará a ti. Es cada vez más frecuente, que ante cualquier desgracia o muerte de alguien querido o conocido, que te toca de una manera directa o indirecta, pensamos sobre si estamos viviendo la vida como debiéramos. Y es que a menudo, vivimos el día a día, olvidándonos de eso, de vivir como habría que hacerlo, sabiendo que solo tendrás una vez para ello. Maduramos este concepto cada vez más tarde, y le damos mil vueltas a cosas, que carecen de importancia. Nos volvemos demasiado cautelosos, cuando lo que necesitamos es ser pragmáticos. Arropamos nuestras energías en exceso, cuando no hay más vida que la que tienes delante tuya, y cuando lo que tienes que hacer es provocar que salten chispas.

Cuando la vida nos da una lección, que lo hace a menudo, lejos de volverte en contra de ella, debemos plantarle cara y vivirla aún con mayor intensidad. Dejar a un lado la teoría, que nos la sabemos perfectamente, y ejercer la práctica. Porque la vida en determinadas ocasiones te da regalos, pero la muerte ni tan siquiera se molesta en envolverlos, pues no respeta a nadie. Ser buena persona, o menos buena, no estará relacionado con la longevidad de cada cual. Las tragedias vienen, la mayoría de las veces sin avisarte. Aquí lo que importa, es cuánto y cómo viviste, cómo amaste y cuánto compartiste de ese amor, cómo respetaste y si también tú lo fuiste. Si todo eso lo acompañaste de felicidad, vete tranquilo. Si por el contrario, la vida jugó a los dados con tu azar, y te tocó salir perdiendo, digamos que fue una "puta" contigo.

Podrán llamarme loco, pero vivir despeinado debería ponerse de moda. Aún no sé quien inventaría el aburrimiento, pero desde luego, nadie que viviera con la locura de respirar sin aire. A veces, parece que la sociedad nos anima a vivir de manera intermitente, pausada, con el freno de mano echado. Cuando el ritmo deberíamos ponerlo nosotros, y no permitir que nadie te cambie la música que mejor te va. Que nadie te quite la canción en lo mejor del baile. Y si eso ocurriera, que sigas moviendo tu cuerpo cantando tú mismo esa canción que tanto te gusta, que tantas veces cantaste, sin importarte quien te mira extrañado, por el simple hecho de no pensar o actuar de la misma manera. Porque vivir para otros, ya pasó de moda. Despéinate un poco anda, que no pasa nada. 

Porque, no está mal eso de creer en el destino, ser su cómplice, ser protagonista de sus buenas intenciones, pero no se te ocurra estar esperándolo. Porque quizás sea cierto que la vida y el destino caminan en perfecta armonía, incluso cogidos de la mano, hasta que a este último se le cruza el cable y hace como si no te conociera de nada. Que no te pille descuidado, porque la amistad con él, siempre está en entredicho. Y sobre todo, cuando sabemos que hay un destino para cada cual, aunque a veces te los encuentres vestidos con las mismas ropas. Su cariño a él, estará directamente proporcionado a como hayas decidido vivir.

Podrán llamarme loco, pero no cambio mi vida por la de nadie. Porque es ahora, cuando creo firmemente en ella. Es cuando sé que tengo que vivir para mí, y no para nadie, que ni tan siquiera, lo hace para él mismo. Solamente así sabré que lo estoy haciendo bien, que ando por el camino correcto. Disfruta cada segundo de tu vida, y vete a dormir queriendo todavía más. Escucha a tu corazón cuando solamente haya ruido a tu alrededor. Guarda el dinero en tu cajón desastre, pues solo así podrás gastarlo a tu antojo y de forma embrollada. Ríe para todos, pero repítelo para quien te lo pida una y otra vez. Y valora las cosas no siempre de la misma manera, porque si constantemente lo haces del uno al diez, muchas serán las veces que no llegues al cinco.

Y es cierto, que no todo es un camino de rosas, pero es sabido que éstas no florecen todo el año. Guarda en tu mente sus colores, aromas y fragancias, para cuando el camino sea menos armonioso. Y claro que "a veces", la vida es injusta, drástica y cruel. Así que disfrútala antes de que pienses, que "a veces", son demasiadas veces.

Podrán llamarme loco, pero quiero escuchar mi despertador todos los días. Porque vine aquí para quedarme, y no quiero perder ni un segundo más en lamentarme, sobre lo que no hice y debería haber hecho. Y tampoco quiero que nadie me lo cuente, porque no pretendo contagiarme de malos consejos. No quiero que tengan que pasar a mi alrededor cosas desagradables, para reflexionar sobre si estoy o no viviendo la vida como debiera, porque sé que esa reflexión no durará más de un día. Porque el momento de vivir intensamente ya ha empezado, y te lleva ventaja. Así que no pierdas más tiempo, pues nada ni nadie va a esperar a que te decidas. No seas tan cuerdo, pues nadie te está observando.

Y sí, podrán llamarme loco, pero al menos puedo volar...



Imagen de mundopapers.
      


viernes, 8 de mayo de 2015

Inda. Parte 2

Yo sabía desde el primer momento, que "Kyy" vendría al mundo como alguien especial. Lejos de saberlo, por ser simplemente el padrino, me lo hacían indicar otra serie de factores, los cuales, con el tiempo me darían la razón. Mikki y Suvi abandonaron España el segundo día de Enero del 2013, un año que jamás sería olvidado por todo lo que en él ocurriría. Se llevaron todo nuestro cariño, y dejaban aquí gran parte de sus corazones, cosa que me vino bien, pues el mío quedó compungido al verlos partir hacia Finlandia. Me quedaba el alivio que los vería próximamente, en un bautizo, pero sobre el cual aún faltarían bastantes meses.

Pero yo quería ponerme manos a la obra, y no dejar que esta situación tan intensa y agradable, fuera enfriándose ni posponiéndose en sus decisiones. Mikki, hombre de creencia en el significado de los números, aceptó de inmediato la propuesta que le hice sobre la fecha del bautizo. Sería el 13/7/13. Ambos números de mi gusto, del suyo, y que cayera en Sábado, hacían de ese día el perfecto para tal evento. Con mi vuelo ya reservado, y mi madre cosiendo el trajecito que "Kyy" llevaría el día de su bautizo, solamente quedaba esperar. Y entre otras cosas, también confiar en que naciera una niña, pues de lo contrario, tendríamos un pequeño problema con el traje que mi madre cosía confiada, en que el sexo del bebé, sería el que le había marcado su intuición. Entre que las ecografías no eran claras, y los padres no querían saber el sexo del bebé hasta su nacimiento, el misterio quedaba en el aire. 

El nacimiento se produjo el sábado 4 de Mayo de ese 2013, y donde, tras algunas dificultades en el parto, nacería una niña preciosa, y de la cual, por ahora no sabíamos su nombre. Sí en cambio, que sería una niña luchadora y valiente, al menos así lo demostraba. Kyy pronto se recuperaría, y en poco más de una semana, estaría en su hogar. La felicidad que sentía por tal situación, jugueteaba con mi  impaciencia, por la espera del tan deseado día del bautizo. Y aunque este resultó largo, en poco más de dos meses, aterricé en Finlandia un día antes de tal acontecimiento. Aunque cansado por el viaje, la sensación que sentí al tener en brazos por vez primera a esa niña, es un hecho que jamás olvidaré, y mucho menos, todo lo que ocurriría al día siguiente.

Pero con lo que no contaba, es que, en medio de todas esas cosas que pasarían, entraría en escena Zê, brasileña, exmujer de Mikki, y la que sería madrina de "Kyy". Una persona que me marcaría, con un carácter y una actitud, que pocas personas tienen. No solamente como afrontaba ese acontecimiento la hacía especial, puesto que por lo que más la destacaría, es por el enorme corazón que reside en ella. Porque al igual que me pasó con Mikki, cuando determinadas personas llegan a tu vida, y resulta que son especiales, es un hecho que descubres desde el primer instante. Y Zê es este tipo de persona. Especial, sin lugar a dudas, rebosando amor por todos los poros de su piel. Jamás olvidaré mis largos paseos con ella, nuestras conversaciones, nuestra forma de ver la vida, y sobre todo, la de ella. Para mí, todo un ejemplo de que en el amor, hay mil y una fases, y que todas ellas pueden sorprenderte. Y digo que no olvidaré esos paseos, porque pronto volveremos a compartirlos.

En revancha a lo que dicta la sociedad, y este caso, la iglesia, Mikki y Suvi, decidieron celebrar el bautizo a su manera, y fue el cura quien tuvo que desplazarse al restaurante elegido por ambos. "Kyy" llevaba puesto el precioso vestido que había diseñado mi madre para ella, Zê y yo salimos de casa ese sábado por la mañana vestidos para la ocasión, y allí vimos a Suvi y al resto de invitados con sus mejores galas. Mikki, ante mi sorpresa por su vestimenta, con ropa "sport"; pantalones negros, camisa blanca y chanclas, todo con detalles surferos. Enseguida me aclaró, que es como su hija lo conocerá día a día. Y me alegro que me transmitiera esa forma de pensar, pues dentro de la más absoluta de las realidades, está el ser siempre uno mismo.

Todos alrededor de la pila bautismal diseñada y pintada por ellos, la ceremonia daba comienzo. "Kyy" aguardaba en brazos de su madre, Mikki me traducía al español, cuando el cura olvidaba dirigirse a mi en inglés, y Zê contemplaba la escena, bajo la atenta mirada del hijo que tenía con Mikki, de unos 20 años, y con el que cruzaba miradas de complicidad continuamente. Yo era testigo de la situación, pero lo que allí ocurría no era solamente un bautizo, era algo más que eso. "Kyy", aguantó estoicamente la fría agua bautismal sobre su pequeña cabeza, al igual que otros aguantamos las lágrimas de emoción. "Kyy" estaba recibiendo el primer sacramento. Solamente faltaba indicar cual sería su nombre, y para ello, Mikki dio dos pasos al frente, para dirigirse a todos y explicar bajo que nombre sería bautizada la niña. Y fue algo así lo que dijo...

"Tanto Suvi como yo, hemos decidido laboriosamente los nombres de la niña, pues tendrá tres. Pero sobre uno de ellos, es por el cual no hemos tenido la más mínima duda. El primero de ellos, será Lisbeth, protagonista de un libro, que hace referencia a lo luchadora que era la misma, en alusión a lo que "Kyy" luchó por nacer. El segundo de ellos, será Fiona, por el simple hecho que nos gustaba. Pero el tercero, y el que sin duda fue el primero en elegir, corresponde a Inda, al igual que se llama la madre de Jesús, aquí presente como padrino, y puesto que Kyy ha nacido sin tener una abuelita, no nos cabe duda, que en España ella es para nosotros como tal".

Para mi aquel detalle, serviría como punto de partida para pensar que la amistad no conoce límites. No solo por el simple hecho de coincidir en un nombre, sino porque, cuando las cosas se hacen con el corazón, quedas marcado para siempre. Pero pienso que Kyy, ya conocida como Inda, será una niña especial, y por muchos factores. Y ahora, que ha cumplido dos añitos, lo sigo corroborando. Podría ser porque es inteligente, risueña, divertida y traviesa. O porque es bella por dentro y por fuera. Podría ser, porque Mikki le habla en español, Suvi en finlandés, y cuando están juntos, lo hacen en sueco, y de ahí conforma las palabras que le viene en gana. O porque cuando van a visitar a Zê, hablan en portugués, y aún hacen trabajar más a su cabecita. O tal vez, por el hecho de tener a un hermano 20 años mayor que ella, llamado Napoleón, y que actualmente vive en Brasil. Tampoco la hace especial el hecho de tener un padrino, que la quiere con locura, pero vive en un pueblecito de Extremadura. Ni por la familia que aquí tiene, entre ellas, su abuela llamada como ella.

Lo que realmente hace especial a la pequeña Inda, es el enorme amor que recibe de todos los que formamos parte de su vida, estemos donde estemos, y seamos como seamos. 

Y es que, por muy difícil o raras que puedan parecer a veces las cosas, cuando el amor predomina sobre todo eso, las explicaciones resultan innecesarias. Y así lo entendieron Zê y Napoleón, cuando Mikki, con gran emoción contenida, antes de finalizar la ceremonía, y dirigiéndose a ambos expresamente, les agradeció que aceptaran su nueva vida, tal y como le estaba llegando, y sobre todo, que entendieran que para él, ellos seguirían siempre siendo quienes son; "las personas más importantes de su vida". El abrazo que los tres se dieron a la vista de todos, para mi, sin lugar a dudas, ha sido la muestra más bonita de amor que he conocido a día de hoy.

Y es que cuando la vida te da regalos de algún tipo, ya sea por vivir momentos especiales, o por conocer a personas como tal, que formarán parte de tu historia, es necesario agradecerlo de alguna manera. La mejor forma de hacerlo, es cuidar de esas personas, quererlas y respetarlas por siempre, pues estos regalos de la vida, ocurren en contadas ocasiones.

Hay quien dice que los amigos se eligen, y que la familia viene impuesta. Tengo que decir, que soy un afortunado por vivir esta bonita historia, que es una mezcolanza de ambas situaciones. Es posible agrandar la familia sin ningún lazo de sangre. A veces, afortunadamente, la vida funciona así....



Mikki y Suvi. Calera de León. Diciembre 2012

Zê e Inda. Finlandia, Julio de 2013

Zê e Inda. Finlandia, Mayo de 2015
















Mikki y Suvi. Bodonal de la Sierra. Diciembre 2012

Zê y Napoleón. Florianópolis, Brasil. Diciembre 2014

Zê, Suvi, Inda y Mikki. Finlandia. Mayo de 2015
















domingo, 3 de mayo de 2015

Gracias. Dame la mano. Guíame. Enséñame. Cuídame. Te quiero.

He tardado demasiado en decirte esto, y aún no entiendo por qué. Tú, que siempre lo has dado todo, y ni tan siquiera te he sido agradecido. A tí, que iniciaste conmigo ese primer gran viaje. Cuanto miedo tenía en esos momentos!!. Eran otros tiempos, otros tipos de viajes, pero sabía que no te separarías de mí. Un viaje largo, a veces peligroso, en el cual mi miedo estaba muy presente, pero jamás sentí el tuyo. Aunque claro, eres experta en amar, con lo cual, todo debía resultar sencillo. Pero a pesar de todo, debería haberte dado las gracias mucho antes, y no esperar a hacerlo ahora.


Y es que realmente debiste hacerlo muy bien, porque confié en ti desde el primer momento. ¿Recuerdas?, yo estaba asustado, perdido, sin ningún rumbo fijo. Así fueron varios meses. No olvidaré lo que más tarde ocurrió. Tomaste mi mano, acercaste tu boca a mi oído, y aún sin apenas aliento, me susurraste diciéndome que no llorara, que ya estaba seguro entre tus brazos. Que no te separarías jamás de mí, por muy difícil que resultara el camino. Y vaya si lo hiciste...Y la mayoría de las veces, a cambio de nada. Es preciso que te de las gracias, y realmente siento no haberlo hecho antes. No debería ser tan difícil ser agradecido contigo. Gracias!!!.

Pero el viaje continuaba, y ya me advertiste que no sería nada fácil. Cuantas veces quise tirar la toalla. Sobre todo, los primeros años. Pero era verte, y todo cambiaba. Ese gran poder tuyo para calmarme, para saber estar en cada momento, por cada tropiezo en el camino. Siempre me levantabas, sonreías, y me animabas a seguir adelante. Ahora me gustaría preguntarte, ¿Cómo lo hacías?. ¿Cómo sabías qué necesitaría de tí en cada momento?. Aún no encuentro explicación.

Porque he de reconocer, que necesitaba de alguien que guiara mis pasos; no hubiera podido hacerlo solo. Y siempre ibas tras mis pisadas. Aún cuando pensaba que en mi soledad dejaba atrás mis huellas, éstas eran cubiertas por las tuyas. Y yo quería que así fuera; me acostumbré a eso. Y resulta que ya no podía pasar un día sin ti. Sin lugar a dudas, fuiste mi primer Amor!!!. Ese que nunca falla, que no se estremece ni duerme; que no se arruga ni tiembla. Y si alguna vez anduve confuso, pues era inmaduro, ahí estabas tú para decirme...Dame la mano!!!. 

Pero no todo fue tan sencillo para ti, ya que a veces te compliqué demasiado, sobre todo cuando el viaje tuvo momentos difíciles por mi inexperiencia. Aunque tú me dijeras que solo se trataba de turbulencias, era yo el que quería manejar la nave. Pero tu paciencia fue vital en esos momentos. Sabías en cada momento usar las palabras adecuadas, a pesar de mi sordera a las mismas. Tuvo que pasar un tiempo para darme cuenta, que jamás escucharía mejores consejos que los tuyos, que nunca nadie miraría por mi como tú. Incluso después de mucho tiempo, preciso decirte, aunque sea mentalmente...Guíame!!!.

Pero sobre todo, recuerdo que en mi periodo de aprendizaje, los profesores jugaron un papel secundario para definirme en lo que realmente hoy soy como persona. Quizás de lo que más me arrepiento, es de darme cuenta de esto a veces tarde. Pues, nadie mejor para enseñar como tú. Para mi, la más sabia, las más humilde en su instrucción. Con "cátedra" en el amor, y matrícula de honor en la vida, has sido el mayor ejemplo para mi. Esas lecciones que se te graban en la cabeza, sin necesidad de apuntarlas en ninguna libreta. Es por ello, que quiero seguir aprendiendo de ti aún más. Enséñame!!!.

Pero es ahora, en el camino de la vida, cuando me asaltaban muchas preguntas que algunas no tendrían respuestas. O bien, en las que esas están por venir. Quizás resulta difícil de entender, cuando incluso, fallándote mil veces, jamás me diste la espalda. Nunca rechazaste mi perdón, e incluso sin que éste existiera por mi parte, no hubo nunca rencores por la tuya. Y siempre con esa gran sonrisa y ese humor que te caracteriza. Necesitaría que me explicaras esto!!!. ¿Qué poder escondes dentro de ti para echar a un lado todos mis defectos y aceptarme tal cual soy?. Estoy seguro que aún con siete vidas más, en ninguna cometerías el más mínimo fallo.

Necesitaría saber tantas cosas más...Es incomprensible tanta generosidad, sin recibir nada a cambio. ¿Donde aprendiste eso?. Pero por encima de todo, ha sido tu regularidad en darme amor. Si quería sentirme amado, solo tenía que ir a tu lado, aún no estando en tus mejores condiciones para ello. Es por lo cual, que un día te pregunté...¿Dime, por qué me estás regalando tantísimo amor?. A lo que me dijiste, que todo el amor que me dieras, nunca sería suficiente, puesto que parte de ese amor, sería para yo regalarlo algún día!!!. Es por ello que necesito que me sigas protegiendo, y que continúes dándome mucho más amor, pues pienso regalarlo tal y como me has enseñado. Por eso, es por lo que te digo...Cuídame!!!.

Pero hoy te escribo estas líneas, porque siento pesada mi conciencia. Aún sin saber por qué, me cuesta entender que hayan pasados tantos años, y me ocasione tanta dificultad decirte lo que siento. Aunque también quiero pensar, que es porque has sabido siempre de ese sentimiento, que aún sin decírtelo, ha existido desde que me diste la vida; desde el primer momento que decidiste andar todo este camino a mi lado. Que gran deuda tengo contigo!!!

Recuerdo, como ante tus gestos de amor, y mi indiferencia a veces a ellos, me decías lo mismo, con esa sonrisa que te caracteriza; <"No hay cien hijos para una madre, pero sí una madre para cien hijos>". 

Así que hoy, me he propuesto escribir esto para leerlo cuantas veces sea necesario, y corroborar sin lugar a dudas, por muchas cosas que me depare la vida, que eres la persona más importante de ella, por el simple hecho, que tú me la diste. Y es hoy, sin previo aviso, y por primera vez, sin nada a cambio, que te diré lo que te tenía que haber dicho una y mil veces, y tanto trabajo me costó hacerlo. Te Quiero!!!.

P.D. Dedicado a todas las madres del mundo, y especialmente a la mía!!!








Inda.









viernes, 24 de abril de 2015

Amor imposible

El Amor es algo que no pasa de moda. Bien se ensalza, se marchita, otras se derrumba, o bien florece cual primavera. Si no se cuida, puede sufrir dolencias a veces incurables. Pero aún cuidándolo, siempre presenta riesgos insalvables, pues bien es sabido, que el Amor es cosa de dos. Es tan sumamente importante el aporte de las mejores voluntades de cada cual, a ese bien común, que de hacerlo bien, dicen que incluso, con la mayor de las epidemias morales, no se conseguiría acabar con él. Claro que, a veces, aún habiendo la mejor de las intenciones, existen amores que son imposibles.

Y es que no hace mucho tiempo, apenas unas semanas, fui testigo de una conversación, que me hizo reflexionar sobre el Amor. Pero, principalmente, sobre amores imposibles, y el desgaste que ello puede llegar a suponer. Así fue como en una tarde cualquiera, Él y Ella, aún a sabiendas que yo era testigo de dicho encuentro, y en el cual se produjo esta conversación, no pusieron medios para que yo no escuchara todo lo que allí dijeron. Dado que el momento lo requería, me puse mis gafas, me acomodé, y presencié la charla desde el inicio...

<"...incluso las historias más bonitas de amor, han llegado a fracasar, a pesar del ímpetu y la voluntad de querer",> le decía Él, que tomaba las riendas de la charla. "Es evidente, que no todo vale en el Amor. Hay amores imposibles, y éste nuestro, lo es, a pesar de que para tí, somos perfectos el uno para el otro, e incluso a los ojos de cualquiera que nos contemple.">

Ella, reacia a aceptar esas palabras, le decía con contundencia; <"...siento un rechazo continuo por tu parte. Justo cuando quiero hablar contigo, y trato de acercarme a tí, tú te alejas. No basta con que me digas que nuestro amor es imposible. Necesito una explicación. ¿Acaso no soy suficiente para tí?.">

Él, le dijo nuevamente. <"Hoy, que volvemos a vernos frente a frente, trataré de explicarte, porqué nuestro amor es imposible. A veces, en la vida, nos volvemos egoístas pensando en nuestro bienestar, y no queriendo ver ciertas realidades, solamente por el simple hecho de conseguir a la persona que pretendemos. Y puedo decirte, que el Amor, el mayor de los Amores, es aquel que surge de manera natural, y no viola los principios de la vida. Has de saber, querida mía, que a lo largo de nuestra existencia, puede ser que encontremos el Amor. Pero solamente uno, y que será único, se convertirá en el más dichoso. Y es que, el mejor tipo de amor, es aquel que despierta el alma y nos hace aspirar a más. Nos enciende el corazón y nos trae paz a la mente!!!. Y ese Amor, no puede forzarse".>

Ella, dubitativa ante todo lo que Él le decía, y en su afán de resistirse a creer en sus palabras, le contradijo; <"Pero, ¿como es posible, que puedas saber eso?. El Amor que yo siento por tí, lleva todos esos componentes que me dices. Me mantiene viva, me llena de autoestima. Yo Te Quiero, Te Amo, y tengo que estar contigo a cualquier precio. No trates de convencerme de lo contrario, pues entonces tendré que pedirte que me digas, si realmente me quieres o no".>

A todo esto, yo escuchaba atentamente, con ganas de saber donde derivaría aquella conversación....

<"Querer a alguien, no implica Amar a esa persona", espetó Él de manera directa. "No se puede obligar ni forzar al Amor, pues no existe sentimiento más inteligente que ese. Debes tratar de adularlo, cuidarlo, sentirlo en las mismas proporciones que la persona a la cual amas. Y si, después de poner todo tu corazón en ello, ante ese tipo de Amor único del que te hablo, no es correspondido a partes iguales, deberás ser valiente, y dejar que la otra persona se marche".>

Ella, con semblante triste, y con voz entrecortada, le preguntó; <"Cuéntame, ¿Por qué motivo, cada vez que trato de acercarme a tí, solamente veo tu espalda alejarse tras pasos centelleantes?. Yo, linda y agraciada, que el mundo resulta demasiado pequeño para mí. A pesar de mi belleza, mi albor, mis rasgos desiguales y a cual más hermosos. A pesar de eso, y de ser bella para cualquiera que me contemple, ¿sigues pensando que nuestro amor es imposible? Jamás podré entender porqué me dices esas cosas. Creo que llegarás a arrepentirte de no considerar, que sea para tí ese Amor único del cual me hablas".>

"Está bien, trataré de explicártelo de manera que me entiendas....", volvió a insistirle Él:
<"Recuerdo la mañana en que hallé en la corteza de un árbol un capullo, en el momento que el gusano trataba de romper los hilos envolventes, para convertirse en mariposa. Esperé largo rato; pero tardaba demasiado y yo tenía prisa. Necesitaba cuanto antes tener para mí esa bella mariposa, y no quería que pasara más tiempo. Fastidiado, me incliné y quise ayudarlo calentándolo con el aliento. Lo hice de manera impaciente, y el milagro comenzó a cumplirse ante mis ojos, con un ritmo más precipitado que el normal. La envoltura se abrió, el gusano salió arrastrándose y no he de olvidar jamás el horror que sentí al verlo: las alas estaban todavía encogidas, dobladas; con todas las fuerzas de su cuerpecillo el pobre gusano trataba de extenderlas.">

Yo no perdía detalle de lo que Él decía, mientras que Ella, lo miraba con cara de asustada y queriendo saber como continuaba esa historia, a lo que siguió diciendo:

<"Inclinado hacia él, lo ayudaba con el calor de mi aliento. En vano. Una paciente maduración era necesaria en aquel caso, el despliegue de las alas debía producirse lentamente y con el calor oportuno; ahora era tarde. Mi aliento había forzado al gusanillo a que se presentara fuera del capullo, todo arrugadito, antes de término. Se agitó desesperadamente y unos segundos después estaba muerto en la palma de mi mano".>

"Como lo comprendo perfectamente hoy, es pecado mortal el forzar las leyes de la naturaleza. Al igual que en el Amor, no debemos precipitarnos, ni impacientarnos, sino seguir con entera confianza el ritmo eterno".

Ella, ahora sí, perfectamente convencida y habiendo comprendido todas sus palabras, se resignó, y creyó en todo lo que Él le había dicho. No forzaría jamás para encontrar ese Amor único. Y aún sabiendo que era la estrella más hermosa de cuantas había en el cielo, pudo entender, que ciertamente hay amores imposibles. Y para despedirse, le dijo; <"es ahora cuando he entendido todo lo que ha pasado entre nosotros. Es por ello, que solamente deseo que la mariposa adecuada revolotee ante tu vista para señalarte el camino">.

"Así pues, solamente puedo agradecerte que me hayas explicado correctamente los motivos de este amor imposible."  Te deseo que mañana tengas un bonito día, querido Sol."

"Agradezco que me hayas entendido. Hasta el próximo eclipse, querida Luna"....




Imágenes libre en la web.




       

domingo, 19 de abril de 2015

De mayor quiero ser...

Resulta que de vez en cuando, vives situaciones presentes, que te trasladan al pasado, transformando la sonrisa de tu cara. Esos momentos, los vives intensamente, cuando hablas con niños, cuando tienes conversaciones con ellos. Vestidos de la manera más sencilla y llana; con su blusa de amor, sus pantalones de ilusión, y sus zapatos de inocencia. Charlar con ellos, es la mejor manera de sentir la transparencia de la vida, la candidez del ser. Sin maldades, sin gestos deshonestos. Y claro, todo eso te lleva a pensar y valorar como tú eras en el pasado, y como, por impulsos de la sociedad y de la propia vida, te has tenido que ir transformando para enfrentarte a este hábitat y este mundo, que poco se parece al que viviste en tu infancia.

No tengo la suerte de tratar y charlar a diario con niños, pero a la menor oportunidad, me acerco a ellos, trasteo en su confianza, y procuro adentrarme en la conversación. Y es en ese tiempo, justo ese instante, cuando disfruto del momento más puro del día. Desde que les pides un beso, e inofensivamente se acercan a dártelo. Le preguntas cómo se llaman, aún tú sabiéndolo. Cuantos años tiene, a pesar de conocer la respuesta. Tratas de darle continuidad a la charla, animar su ininterrupción, pues realmente sabes, que te traspasará esa inocencia y sencillez que a veces vamos perdiendo por el camino de la vida.

Y claro, también los sometes a las preguntas que antiguamente nos hacían a nosotros; "¿Y tú, que quieres ser de mayor?". < Bombero; Futbolista; Maestra; Policía; Enfermera....> Y le sonríes, pues sabes que solo se trata de una respuesta, no realmente de un propósito real y firme. Aunque, cada vez que eso ocurre, me traslado en el tiempo, y trato de recordar cuales eran mis respuestas. Y claro, se pierden en mi memoria. Busco en mis recuerdos, me revuelvo en mi hemeroteca infantil, y no hallo respuestas claras. 

Pero mientras pienso en cuales eran mis contestaciones a esa pregunta, yo trato de mantener el énfasis en mi conversación con ellos. Y si le insistes en que desgranen su respuesta, para los chicos, ves la evidencia en que buscan el reconocimiento, el protagonismo, el triunfo, pero claro, en su estado más puro y honrado. Coqueteas con su entusiasmo, disfrutas con sus ilusiones ausentes de miedos. Y ni que decir tiene, que asientes con la cabeza ante sus contestaciones. Y tú, ante eso, te conviertes en cómplice de sus sueños, pues no te atrevas nunca a boicotear el sueño de un niño.

Pero en este momento, que aún continúan las respuestas pasadas, ausentes en mi memoria, y en un conato de viaje en el tiempo, tal vez pienso firmemente, que de mayor, quisiera ser como yo.... Y así debería ser. Es decir, que cada cual, de mayor debería ser tal cual es. Sin que nada ni nadie nos cambie en nuestra forma de ver la vida, pues en el objetivo de cumplir tus sueños, está la clave de tu existencia. Que triste sería vivir sin sueños, sean cuales sean; futbolistas, bomberos, maestras, ingenieras...Y si estos sueños cambian, que lo hagas tú. Que nadie los trueque ni varíe por tí.

Y resultan tan distintas las respuestas de las chicas. Siempre buscando el altruismo, la ayuda y generosidad para con los demás. La lucidez de sus respuestas, te lleva a pensar en la gratitud de su corazón. Su ingenuidad te habla a través de su sonrisa, de su calidez y sencillez. Entonces, admiras su pasión, su arrebato por lo verdadero. Y no trates de convencerlas de otras aspiraciones, pues las suyas, son irremplazables. Y si decides escucharlas atentamente, aprenderás lecciones que te harán crecer más de lo que pudieras imaginar.

Y es que cuando se te presenta la inocencia, a través de cualquier niño o niña, sin dobleces, sin matices ni contraprestaciones, es cuando debemos pararnos a reflexionar, si son ellos los que deben crecer, o somos nosotros. Solamente basta con verlos amar a sus familias, a sus amigos y amigas, a aquellos que los tratan bien. El respeto por la naturaleza, los animales, los mayores, los pequeños. Quizás somos nosotros los que deberíamos meternos en su papel más de una vez. Reaprender de ellos mismos y revivir las experiencias por las que pasan día tras día. Esa capacidad de recomponerse y esa gratitud a vivir. Nada mejor que ellos, para que sepas valorar la esencia real de la vida. Amar sin nada a cambio, sin contemplaciones. Solo por el simple hecho, de que forma parte de los corazones limpios.

Por eso pienso firmemente, que cuando sea mayor, quisiera ser un niño... 

Nuria

Nicolás

Alejandro

Paula

Inda